viernes, 20 de febrero de 2015

El destino de Júpiter.

Antes de continuar hablando, he de decir que disfruté esta película. También tuvo mucho que ver el hecho de que, aunque fui a verla al cine, aproveché ese delicioso descuento del día del espectador de los yelmo y sólo pagué más o menos la mitad de lo que hubiera o hubiese pagado. No me sentiría igual de satisfecha si hubiese tenido que pagar la entrada íntegra y os diré por qué: la película es entretenida, pero no es la obra maestra que todos esperaban que fuera.

También tengo que aclarar que yo no iba con altísimas expectativas. Siendo sincera iba sin expectativas. Es la mejor manera de ver una película, aunque a veces sea imposible. Y precisamente porque iba sin expectativas tampoco me decepcionó. Es una de esas películas que puedes disfrutar viendo numerosas veces sin que te llegue a cansar del todo, porque tiene momentos de acción intensos y momentos cómicos casi sin sentido. Y luego momentos que pretenden ser serios... pero no. Vamos, una de esas películas que te pones un domingo por la tarde y te lo pasas pipa. Es, de hecho, de lo más entretenido que he visto últimamente, sin ser nada del otro mundo.

Los efectos especiales son una pasada y el toque intergaláctico y las realidades en las que se desarrolla la historia son sencillamente impresionantes. El diseño de personajes, la ambientación y el marco social están muy bien trabajados. Y el hecho de que sea una clarísima crítica al capitalismo también está realmente bien, porque se sale un poco de lo que Hollywood siempre vende. Que no os engañen los insultos del principio de la película hacia la persona de Stalin: en el fondo hay una crítica clarísima al derroche, al consumo innecesario y al capitalismo, en última instancia (Al menos esa es mi opinión). Es más, incluso se emplea en la película una frase que podría considerarse de Marx. Ahí lo dejo.


Ahora bien, los personajes no están tan bien llevados como podrían haberlo estado. Considero que eran personajes muy buenos que, si se hubiesen explotado mejor con una historia mejor articulada o menos cliché, podrían haber dado muchísimo más de si. La chica medio rusa, medio británica, que vive limpiando retretes. El híbrido genético entre lobo y hombre. La familia de capitalistas poderosos que controlan gran parte del universo. Todos ellos estaban muy bien y todos ellos se quedan un pelín cortos cuando comienza de verdad la trama. Incluso hay una escena, siendo esto un claro spoiler, la de la declaración de Jupiter a Weiss, que está metida a calzador a más no poder. De un momento a otro, sin haber demostrado ni siquiera una atración especialmente remarcable, resulta que la chica está enamorada de él. Eso no tuvo ningún sentido. Y fin del spoiler. Me he propuesto intentar no hacer mucho spoiler, aunque lo veo difícil.

Pero, sin lugar a dudas, mi mayor crítica es la de haber convertido al personaje femenino protagonista en una lerda de muchísimo cuidado. Excesivamente cliché y excesivamente... no quiero usar el término machista, pero sería el más adecuado. Porque, aunque al principio no lo parece, después resulta que es absolutamente inútil, toma siempre malas decisiones y tiene que ser constantemente rescatada por el otro gran cliché de la película: el gran hombre viril y fuerte que puede hacer prácticmente de todo -en este caso hasta levitar. Eso me puso histérica. Y provocó en mi deseos de que la protagonista se fuese al carajo a freír espárragos en más de una ocasión. De hecho, hasta acabé cogiéndole un poquito de manía.

Dicho todo lo anterior, aunque no sea una obra maestra se deja ver. No diré que es de mis películas favoritas, pero me gustó. Y que me gustase, aunque pueda parecer sencillo, no lo es tanto. No si tenemos en cuenta los pequeños detalles que acabo de explicar y que suelen sacarme de quicio. Eso es que, en el fondo, algo hicieron bien para que yo no saliese de la película con ganas de tirarles algo a la cabeza a los directores. No sé qué es exactamente, pero algo ha estado bien. Y hay que reconocer que ver a Channing Tatum -que no es que sea santo de mi devoción, precisamente- con colmillos y alas al final de la película, me pareció más que interesante -no sé si se me entiende, ejem, ejem.
P.D.: este espacio de aquí arriba oculta un spoiler que me apetecía incluir, de bonus para quien tenga ganas de pasar el cursor por encima. Eso sí, recordad que es spoiler -no tanto, pero bastante.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Ferdinando el Toro

A pesar del doblaje en español latino y de la representación tan latina que hacen de la supuesta España castiza, me pareció un corto digno de compartir. Primero, porque no resulta tan conocido como debería. Segundo, porque como clara antitaurina, me parece una buena historia para demostrar a los niños que las corridas de toros no están bien y que los toros no han sido creados para ello. Para algo especialmente bonito que ha hecho Disney, merece ser compartido.

lunes, 16 de febrero de 2015

Poniéndome al día.

A día de hoy mi vida está un poco descolocada. La universidad me exige más tiempo que la evaluación pasada y tengo que hacer malabares para tener tiempo libre o de ocio. De ahí que, aunque planeo intentar actualizar asiduamente, haya días que se me haga imposible o que, sencillamente no tenga nada que contar. Hoy podría ser perfectamente uno de esos días, así que me limitaré a comentar que actualmente estoy leyendo El ladrón del rayo, de los libros de Rick Riordan Percy Jackson y los dioses del olimpo y que planeo releermelos todos antes de ponerme con Los héroes del olimpo, que vendría a ser una saga continuadora de esta primera. Casi tengo ganas de ponerme con esta segunda saga, pero tengo muy oxidados los primeros y quiero empezar desde cero de nuevo.

Incluso les he encontrado un sitio en mi estantería.

En lo relativo a juegos, hace unos días me compré El testamento de Sherlock Holmes por Steam y me he puesto esta tarde un rato con él. Por ahora la cosa va de perlas. Tengo que decir que la semi compatibilidad con el mando de xbox a veces hace que los controles se atoren un poco, pero no es algo especialmente grave teniendo el cuenta que el juego es lento y de reflexionar, buscando pistas y resolviendo casos. Puedes hacerlo poco a poco y aunque se te atore un poco un control, tampoco pasa nada. El ambiente es fantástico y ya comentaré más sobre él en una entrada dedicada al mismo.

Ahora mismo no estoy viendo activamente ninguna serie. Tendía que ponerme al día con Constantine, que le tengo bastantes ganas, pero hasta ahora no me he puesto a ello. Y la última película que vi fue la de Hércules protagonizada por La Roca, que probablemente comente algún día aquí en el blog porque me resultó menos mala y más entretenida de lo que esperaba, aunque tiene tantas anacronías que casi me duele en mi corazoncito de historiadora.

Por lo demás, poco me queda por contar. Tengo trabajos, prácticas y lecturas obligatorias que me quitan tiempo de disfrutar con mis aficiones, pero que también disfruto por estar estudiando lo que me gusta. Así que, ajo y agua. Por ahora, voy a intentar actualizar esto más a menudo pero tampoco pienso agobiarme con ello. Lo que sí es cierto es que dentro de apenas ocho días es el aniversario del blog y no sé cómo voy a celebrarlo. Por ahora dejo aquí la canción que suena de fondo ahora mismo, que siempre me motiva mucho. 



viernes, 13 de febrero de 2015

Life is Strange - Episode 1

Antes de ayer, en un arrebato consumista, decidí hacerme con el primer episodio de este juego que, como The Wolf Among Us y otros de la conocida compañía Telltale Games, constará de una serie de ellos, concretamente de cinco. Me lo compré porque vi a RicharBetaCode jugarlo y me llamó la atención lo suficiente como para querer comprármelo. Ciertamente, ayuda el hecho de que sean apenas cinco euros por capítulo. Comprando el juego íntegro, es decir, pagando por adelantado el resto de capítulos cuesta unos veinte euros y comprar la Season Pass, es decir, los capítulos del dos al cinco sale, incluyendo el primero, por unos veintiún o veintidos euros. Vamos, que tampoco es especialmente caro y que Steam siempre tiene buenas ofertas que comprar. Sólo tenéis que entrar en la página del juego de Steam y marcarlo como deaseado. Decir, por cierto, que es un juego de la compañía Dontnod, publicitado por la compañía Square Enix.

Dicho lo anterior, centrémonos en el juego que es lo interesante. He tardado unas tres horas en pasarme el primer capítulo, teniendo en cuenta que he investigado y visto prácticamente todo lo que se podía investigar y ver y probado todas las opciones posibles. Y esa es la magia de este juego: te permite dar marcha atrás y probar con otra opción. Para que entendáis esto, tenéis que entender que Life is Strange es un juego de opciones, al estilo de The Wolf Among Us y que, aunque todas las decisiones cuentan, hay algunas que cuentan más que otras y situaciones en las que hay que elegir con especial cuidado. Pues bien, la premisa del juego es que una joven chica, Max Caulfield, descubre que puede dar marcha atrás en el tiempo hasta su acción determinante anterior. Y así, el jugador tiene la ventaja de poder probar todas las decisiones y acabar tomando la que le parezca más correcta. Por eso, aunque la cantidad de historia que hay en el capítulo no es especialmente grande, puedes pasar unas buenas tres horas, tres horas y media completando las cosas. 


Un importante detalle a tener en cuenta es que el juego no está traducido al castellano. Está en inglés, tanto las voces como los subtítulos, como todos los elementos que te puedes ir encontrando. La buena noticia es que una chica que pertenece a la comunidad de Steam de este juego lo ha ido traduciendo de forma desinteresada al castellano, pero todavía no tiene la traducción completa y por lo que he podido ver en los videos de Richar no es una traducción demasiado depurada. Si sabéis inglés, yo os recomiendo jugarlo en el idioma original. No digo esto porque sea especialmente fan de verlo todo en versión original - que también, siempre que sea posible - sino porque creo que, si sabéis inglés, captaréis mejor los sentidos de las cosas. A mi, al menos, me ha pasado.

La jugabilidad, como podía esperarse de un juego como este, es bastante buena. Los controles son intuitivos y el juego te guía mucho cuando ve que te has atascado o que no has captado algo a la primera en algún momento clave de la historia. También hay otros puntos donde no te dice nada y te las tienes que apañar, pero ahí está la gracia y suelen ser momentos secundarios, digamos. En lo referente a la estética y la música, ofrece lo que prometía ofrecer: un ambiente muy indie y bastante hipster. Básicamente porque el juego es indie y va sobre una joven fotógrafa de diecinueve años, así que todo tiene una iluminación muy cuidada y unos matices que hacen que la atmósfera sea eclipsante. A mi me encantó visualmente, pero para gustos hay colores. Y sé que hay gente que valora más los gráficos que el contenido de los mismos.


Por lo demás, no hay mucho que decir. El primer capítulo te introduce personajes y te plantea la intriga que, supongo, será el eje vertrebrador de la historia a lo largo de los cinco capítulos que componen el juego, así que todavía queda mucho por ver. Lo que sí es remarcable es el uso de ciertas referencias a series, películas o juegos que hacen los personajes y que le dan un toque genial para aquellos que las entendemos. Como, por ejemplo, que la matrícula del coche de Chloe - amiga de Max - ponga Twin Peaks en una forma apocopada. O que Max pueda hacer referencia - si se toma la opción adecuada, a Faster, Pussycat! kill kill! en una conversación con su amigo Warren. Obviando, por supuesto, esos detalles sobre el mundo de la fotografía que van apareciendo en cada momento del juego, bien sea en una de las clases de max o en una conversación con un compañero.

Así que, dicho todo lo anterior, considero que es un juego muy recomendable para los que, como yo, puedan también disfrutar de un juego lento y bonito, lleno de historia. Si eres de los que disfrutan con la sangre y la acción, este no es tu juego. Pero si jugaste cosas como To the moon, es posible que este juego sea también para ti. Yo, por el momento, he decidido que me compraré el segundo capítulo y seguiré hasta acabar el juego o hasta que me canse, si eso llega a suceder. Veremos qué ocurre. Life is strange.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Big Hero 6

¡Me ha encantado! Es una película genial. De hecho, acabo de salir hace apenas tres cuartos de hora de verla en el cine - porque el horario de las tres y media era el que más me convenía hoy - y sigo con toda la emoción de haberla visto. Sabía que me iba a gustar, pero no tanto. Y supongo que siempre ayuda que el dobaje de Hiro sea el mismo que el de Hipo - jo jo jo, cuanta h. 

En fin, sé que no actualizo desde hace más de un mes, pero la vida de una universitaria en tercero de carrea es ajetreada y no he hecho mucho más que trabajar y ver gameplays y leer algunas cosillas sueltas. Vamos, nada reseñable - los gameplays son los de RichardBetaCode, aprovecho para hacer momento publicitario. Pero hoy me ha parecido adecuado hacer la entrada sobre Big Hero 6, ya que he ido a verla. 

Antes de nada, sé que es una película que lleva ya tiempo en el cine y sé que he tardado en verla, pero la verdad es que tampoco estaba planeado. A comienzos de semana me apetecía ir al cine y esperé hasta el día del espectador para hacercarme a los Yelmo y disfrutar de una película que me apeteciese ver en el horario que mejor me venía. Resultó ser Big Hero 6 and I regret nothing. 

Dicho esto, explicar que es una película de animación de Disney del año 2014 que cuenta la historia de un chico llamado Hiro que vive en San Fransokyo, una suerte de mezcla entre San Francisco y Tokio donde la tecnología está sumamente avanzada y la robótica es como el pan nuestro de cada día. Aunque claro, nuestro protagonista no podía ser menos que un genio superdotado. Esta premisa ya engancha, pero el personaje de Baymax - el robot blanco y achuchable - hace que sea una película aún mejor, porque le da un toque divertido y sencillo en los momentos adecuados - casi durante toda la película - y un personaje agradable al que querer - sí, he escrito querer.

La animación ha sido impresionante pero ha mi se me ha parecido demasiado a la de "Cómo entrenar a tu dragón", así que no me sentía como si estuviese viendo una película de Disney sino como si estuviese viendo una de Dreamworks - sí, lo sé, estas cosas no tienen mucho sentido, pero yo me entiendo. También me recordó mucho la idea de base de: chico con cualidades particulares conoce a animal/robot especial y ambos se convierten en amigos inseparables. Esa es la realidad y así lo he dicho. 

Pero lo que hace especial esta película es su tono en clave de humor y la aparición de una suerte de "equipo de superhéroes", además de la tragedia de - spoiler - la muerte del hermano de Hiro, Tadashi, que es el creador original de Baymax y la única familia que le quedaba junto a su tía Cat. Pero claro, sin drama, no se habría desatado toda la trama. De hecho, el drama, la pérdida y la venganza son tres puntos claves en la trama de esta película de animación, pues el villano hace lo que hace precisamente para vengarse de un empresario - una de las pocas víctimas de película infantil que no me dio pena en absoluto - por permitir que su hija desapareciese en una suerte de universo paralelo. Todo muy lioso, lo sé, pero la película lo hace muy asequible - recordemos que está pensada para que la vean niños.

Una de las principales moralejas de Big Hero 6 es la siguiente: la venganza sólo lleva a más dolor y a más venganza. Y esta moraleja se nos presenta cuando Hiro tiene la oportunidad de matar al señor de la máscara kabuki - una cosa es que haga spoiler y otra que vaya a decir quién es exactamente el malo - y se deja llevar por la ira hasta casi conseguirlo, siendo esta tragedia evitada únicamente por la intervención de los antiguos amigos de su hermano, que ahora son también sus amigos y quienes se han convertido en superhéroes para acompañarle. Decir que el detalle de que sean ingenieros empollones le da un toque aún más especial si cabe a la película, pero eso es otra historia. El hecho es que, tras esa intentona, Baymax hace comprender a Hiro que la venganza es inútil y en la segunda ocasión que tiene el chico de matar al individuo de la máscara kabuki no lo hace, pues ha aprendido la lección que su hermano, a través de Baymax, le intenta transmitir. En fin, todo muy bonito. Al final el único pobre desgraciado que muere es Tadashi. Pero hacía falta, qué le vamos a hacer - fin del spoiler, por cierto.

Puede que haya tenido mucho que ver a mi emoción y gusto por esta película haber tenido el cine para mi y para mi pareja solos y poder comentarla y reírnos a gusto con cada broma, sin tener que cortarnos por la imposición de silencio típica de las salas de cine - os recomiendo encarecidamente que vayáis a estas sesiones de después de comer, porque apenas va nadie y puede que tengáis la suerte de tener la sala para vosotros solos. Pero creo que me hubiese gustado de todos modos porque es genial. Creo que me haré con ella en físico. Es lo que suelo hacer con las películas que más me gustan.

Dicho todo lo anterior, me gustaría hacer mención a un corto animado que pasaron justo antes de la película titulado: Buenas migas. Es la historia de un perrito que es recogido por un chico que comparte con él toda su comida - una gran gama de comida para nada sana y llena de calorías. Decir que el corto también me pareció muy bonito y muy emotivo, sobre todo por la bonita historia de amor que hay tras la visión del perro. Muy recomendable también - de esto no haré spoiler no intentaréis verlo. 

Y, para acabar, decir que nos pasaron el trailer de la nueva película de Star Wars y que ha sido agradable volver a escuchar la banda sonora de John Williams en un cine. La película puede que no merezca la pena, pero esos créditos de Star Wars acompañados de la mítica melodía que los caracteriza en pantalla de cine han sido geniales. Sin más.

P.D.: espero actualizar más de aquí en adelante, pero tampoco voy a matarme mucho.

martes, 6 de enero de 2015

Bienvenido 2015 y hasta la próxima, Reyes Magos.

Llevamos seis días en el nuevo año 2015 y creo que cuatro de ellos me los he pasado estudiando. Es lo malo del plan Bolonia: no te deja tener vacaciones de navidad reales. Digamos que, en teoría, puedes disfrutar de estos maravillosos días familiares libremente. Pero no, eso no es cierto, porque tienes esa preocupación de fondo, esa vocecilla interna que no deja de decirte: "estudia, que quedan x días para los exámenes". No puedes descansar de verdad. No así.


Yo aproveché estos días festivos, los últimos de 2014, para irme a León como tenía planeado. Fue genial. Puede o puede que no haga entrada de ello porque hay mucho que contar y no me apetece pararme a hacerlo por escrito. Si un día me veo con ganas, hablaré un poco de ello. Por lo pronto, lo que puedo decir es que hay mucho más que ver en León de lo que la gente cree. Es una ciudad preciosa, la gente es amable y el ambiente está siempre animado. Además, las tapas que te dan con las consumiciones en los bares son la gloria. ¡Qué grandes los castellanos!

Sea como fuere, hace seis días recibimos este nuevo año 2015 con la tradicional consumición de las doce uvas de la suerte y la redacción - fuese mental o escrita - de los archiconocidos propósitos de año nuevo. Yo tengo propósitos. Quizá demasiados, la verdad. Pero no voy a compartirlos porque eso me comprometería con ellos más de lo que estoy dispuesta a aceptar. Básicamente incluyen cosas que tienen que ver con sacar buenas notas, hacer más deporte, comer más sano y ver/leer/jugar cosas que no he visto/leído/jugado.

Y esta misma mañana, si formáis parte de una de las muchísimas familias españolas que celebran la festividad de los Reyes Magos, os habréis encontrado regalos bajo el árbol de navidad - o en una esquina de la casa, si no tenéis árbol. No puedo quejarme para nada con los reyes magos este año. En general ningún año puedo, pero este aún más, pues no esperaba tener regalos. Básicamente porque los pajes de sus majestades llegaron antes a mi casa para darme el dinero que llevé en efectivo a mi viaje a León y pensé que no serían más generosos que eso. ¡Pero no! Se portaron, sin duda.

Para animar la temporada de exámenes que queda, entre hoy y mañana, oficialmente abierta - tengo examen el ocho, por fastidiar - los reyes magos me han traido unas preciosas Dr. Marten's negras, una taza de Mr. Wonderful y un oso panda de peluche. Y en casa de mi abuela una maqueta de madera para hacer por mi cuenta de una libélula, que ya está oficialmente instalada en la lámpara de mi habitación, colgando felizmente de ella. 

No puedo negar que los regalos me han animado mucho, aunque esté pachucha y cansada de estudiar. Llevo tres años sin disfrutar plenamente de la Navidad. Me pregunto si algún día podré volver a hacerlo. Pero mi taza de eres la hermana más genial del mundo mundial hará que estas tres semanas que se me presentan por delante - todas ellas hasta arriba de exámenes - se hagan más llevaderas. Y el panda me consolará cuando me desespere - él, Miguel y Aitor, que sé que me quieren y saben que les quiero. 

Dicho todo esto, creo que me meteré en la cama para que se me pase el dolor de cabeza que vengo arrastrando desde hace horas y para poder madrugar mañana y largarme, todo el día, a la sala de estudio. Ya tengo ganas de que sea veintidós de enero y todavía no he hecho el primer examen. Lo que me espera. ¡Cosas peores tiene la vida! Así que, ¡ánimo a todos esos estudiantes que están como yo! ¡cada enero que pasa es un enero menos de exámenes! Y mucha suerte a todos, que la necesitaremos.